Estimados futuros colegas y profesionales de la Administración de Empresas. Como docente e investigador en el área de las ciencias de la educación, les doy la más cordial bienvenida a la unidad curricular Derechos Humanos, Valores y Ética.

En el imaginario colectivo contemporáneo, la administración de empresas suele reducirse de manera equívoca a la maximización de beneficios, la optimización matemática de recursos y la rentabilidad financiera a corto plazo. Sin embargo, la praxis empresarial del siglo XXI exige una visión mucho más holística, crítica y humanista. Esta unidad curricular se erige no como un complemento accesorio, sino como el eje transversal y la columna vertebral de su formación académica y ciudadana; pues las organizaciones no son entidades abstractas, sino construcciones sociales conformadas por y para seres humanos.

La Ética y los valores como fundamento gerencial
Desde una perspectiva filosófica clásica, Aristóteles (350 a.C./1993) en su Ética a Nicómaco nos enseñaba que toda acción humana tiende a un fin, y que la virtud ética es el camino hacia el bien común. En el contexto organizacional, el administrador toma decisiones diarias que impactan material y psicológicamente la vida de cientos o miles de personas (empleados, proveedores, consumidores y la comunidad). Aquí es donde el imperativo categórico propuesto por Kant (1785/2012) recobra una vigencia absoluta: el ser humano debe ser tratado siempre como un fin en sí mismo y nunca como un mero instrumento o recurso desechable para alcanzar la riqueza corporativa.

Avanzando hacia el pensamiento contemporáneo, autoras como Adela Cortina (2013) enfatizan de manera rigurosa que la ética empresarial no es un adorno estético ni una táctica de marketing, sino una necesidad intrínseca para generar "confianza". La confianza es el capital social y el activo intangible más valioso de cualquier organización en la actualidad. Un administrador que carezca de un sólido andamiaje axiológico representa un riesgo inminente y catastrófico para la sostenibilidad de la empresa.

Los derechos humanos en la praxis administrativa
La comprensión de los derechos humanos trasciende el estricto ámbito jurídico internacional; constituye el marco de referencia ineludible para la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). El experto en gerencia social Bernardo Kliksberg (2016) subraya de manera categórica que la gerencia moderna debe estar profundamente comprometida con el desarrollo sostenible, la equidad de oportunidades y el respeto irrestricto a la dignidad intrínseca de las personas.

Como futuros tomadores de decisiones, ustedes serán los principales garantes de que sus corporaciones promuevan condiciones laborales justas, rechacen la discriminación, garanticen la equidad de género y velen por el impacto medioambiental de sus operaciones.

Ejemplo práctico de aplicación en la toma de decisiones
Para ilustrar de forma tangible la imperatividad de esta unidad curricular en su ejercicio profesional, analicemos el siguiente escenario gerencial:

Estudio de caso: Imaginemos que usted ejerce el cargo de gerente de operaciones y cadena de suministro en una corporación de manufactura textil. Se le presenta una propuesta financiera que promete reducir los costos operativos en un 40 % al trasladar la producción a fábricas subcontratadas en una nación en vías de desarrollo. Los números en su hoja de cálculo indican un éxito rotundo.

Sin embargo, al aplicar un análisis ético y revisar las auditorías de Derechos Humanos, usted descubre que dichas fábricas sostienen su bajo costo utilizando trabajo infantil y negando las normas básicas de seguridad industrial (hacinamiento, falta de salidas de emergencia).

Un administrador formado bajo un paradigma mecanicista y cortoplacista firmaría el contrato, viendo a los trabajadores solo como cifras. Por el contrario, un profesional de la administración formado integralmente en esta unidad curricular rechazará la propuesta de manera fundamentada. Comprenderá que ser cómplice de la violación de los derechos humanos no solo destruye la dignidad de las personas afectadas, sino que expone a su propia empresa a demandas internacionales, al boicot masivo de consumidores éticos, a la fuga de inversionistas y al colapso de la reputación corporativa. La decisión ética, a mediano y largo plazo, resulta ser también la decisión gerencial más inteligente y sostenible.

En conclusión, esta unidad curricular no tiene como objetivo que ustedes memoricen códigos legislativos de manera repetitiva, sino que desarrollen un criterio evaluativo, crítico y moral sumamente robusto. Les brindaremos las herramientas cognitivas, afectivas y procedimentales para enfrentar con entereza los complejos dilemas éticos que, de manera ineludible, marcarán su trayectoria profesional.

Bienvenidos a este espacio de construcción dialógica y reflexión profunda, donde comprobaremos que la verdadera rentabilidad de una empresa también se cuantifica a través del bienestar y la dignidad que aporta a la humanidad.

Referencias
Aristóteles. (1993). Ética a Nicómaco (J. Pallí Bonet, Trad.). Editorial Gredos. (Obra original publicada ca. 350 a.C.).

Cortina, A. (2013). ¿Para qué sirve realmente la ética? Ediciones Paidós.

Kant, I. (2012). Fundamentación de la metafísica de las costumbres (R. Aramayo, Trad.). Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1785).

Kliksberg, B. (2016). Ética para empresarios: Por qué las empresas y los países ganan con la responsabilidad social. Ediciones Granica.

Universidad Pedagógica Experimental Libertador. (2016). Manual de Trabajos de Grado de Especialización y Maestría y Tesis Doctorales (5.ª ed.). FEDUPEL.